Saber cómo hablar en público

Hablar en público puede convertirse en algo complicado e incluso en una pesadilla para muchos, sobre todo si no se tiene experiencia, y es algo para lo que hay que prepararse. Ya sea en unacomunicación no verbalindividual o grupal, en una presentación de la empresa, en una reunión, en una conferencia o en cualquier otro momento, saber hablar en público es una clave importante del éxito en las negociaciones y en los negocios. La práctica es la base, por lo que si se va a tener que hacer una presentación o hablar en grupo para un momento muy especial es necesario que se prepare y se practique muchas veces con una antelación importante antes del gran momento. Para hablar en público hay que prepararse anteriormente, incluso es bueno que se ensaye el discurso ante el espejo o ante otras personas. Si se tiene miedo a hablar en público debe poder afrontarse haciéndolo ante otras personas. Hay que pensar cuándo se va a empezar y cuándo se va a terminar, para la improvisación ya habrá tiempo en su momento, así que antes de ello se debe recurrir a la planificación. Hay que pensar qué y cómo se quiere decir y tratar y cómo se debe hacer llegar para conseguir los mejores resultados. El discurso no debe ser aburrido ni tan apasionado que no parezca real, aunque sí se debe transmitir confianza y pasión en él, hay que pensar en el tema más que en uno mismo y así se logrará un buen discurso. Es necesario además preparar un buen comienzo, un comienzo que permita seguir el discurso de forma correctamente. Este comienzo puede ser una pregunta, una frase, algo especial preparado, algo que motive todo lo demás. No se debe empezar con un chiste, esto se puede dejar para más adelante en caso de que sea necesario, ya que si nadie se ríe podría ser peor, hay que conectar con el público intentando adaptarse a él según la marcha y no desde un principio. Preparar el discurso es clave, pero no sólo preparara de lo que se va a hablar ni ensayar lo que se va a contar, sino hay que tener en cuenta todas las preguntas que pueden surgir durante el discurso. En ocasiones, puede haber alguna persona que exprese alguna duda, si no se sabe responder o no se ha preparado la respuesta se puede llegar a un estado de nerviosismo que te bloquee, es necesario tener preparadas incluso las preguntas que pueden surgir incluso aunque sea improbable que se planteen. La preparación es básica ya que ofrece seguridad y confianza. Antes de comenzar a hablar hay que aprender a relajarse, para ello conviene respirar profundamente, y es que además una buena oxigenación del cerebro puede facilitar la reflexión y la memoria, además de relajar. Es necesario presentar el discurso con entusiasmo, con ganas, con positivismo, que se note que se entiende e interesa de lo que se está hablando. La mentalidad positiva es clave, adóptala incluso aunque no seas una persona positiva, la actitud es la clave, para convencer a otras personas hay que convencerse a sí mismo. Hay que concentrarse en el tema, pensar en lo que se va a hablar y no pensar en que no se puede, piensa en el tema y que el discurso surja sólo. El tono de voz también es clave, así que hay que aprender a manejarlo correctamente adoptando un tono con el que se encuentre a gusto y que permita a las demás personas escuchar correctamente. No se debe hablar ni muy bajo ni muy alto, el tono debe ser claro y relajado, la entonación modulada y dirigida, el ritmo ni muy rápido ni muy pausado, cuidando la vocalización en todo momento y evitando pausas innecesarias o vacilaciones. No se debe beber para coger confianza, ya que esto no sólo no es bueno sino que puede ser contraproducente. Hay que ir con los cinco sentidos en lo que se va a hacer, con naturalidad, aunque una infusión relajante sí puede ser una buena solución para templar los nervios si se considera necesario. Si se quiere despejar la mente, es mejor acudir a otras infusiones como el té o incluso el café, pero nunca el alcohol. Las principales bases de un buen discurso o presentación de los negocios son mantener el contacto visual, sonreír, dominar bien el tema, no ponerse nervioso, manejar correctamente la voz, pararse correctamente y no caer en ademanes ni muletillas y ofrecer una imagen de total seguridad. La mejor forma de superar el miedo a hablar en público es hacerlo, realizar aquello que te da miedo, al principio va a ser muy complicado pero después se va a coger mucha confianza y en poco tiempo podrás hablar en público como cualquier experto. Esto va a ser sumamente útil en el campo laboral y de los negocios.

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